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Delfinoterapia

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La Fundación Aqualandia-Mundomar es una entidad sin ánimo de lucro que ha sido creada para fomentar el cuidado, conservación y preservación de la Naturaleza, el medio ambiente y demás áreas afines, especialmente aquellas vinculadas con la Biología Marina.

La Fundación Aqualandia-Mundomar alcanza sus objetivos a través del siguiente programa:

Desarrollo de Programas de Delfinoterapia

Estos programas están dirigidos a niños con disfunciones psíquicas o físicas.

La Fundación lleva a cabo estos programas desde 2001 siendo ya más de mil quinientos niños los que han participado el los mismos.

Familias de toda la geografía española y de diferentes países europeos, han compartido con nosotros de forma totalmente gratuita esta experiencia.

La Fundación desarrolla a su vez programas de colaboración de ayuda a estas familias a través de distintas Instituciones europeas, tales como: Dolphin Aid, Delphine Helfen Kinder, Make a Wish, Delphus, etc.

Terapia asistida por delfines

La terapia asistida por delfines (TAD) es una forma de terapia realizada mediante la utilización de los delfines junto con la supervisión de un terapeuta cualificado, sin olvidar el efecto terapéutico del agua, logrando así mejorar el estado social, emocional, físico y psíquico del paciente.

El beneficio de la terapia asistida por delfines

  • En muchos sectores de esta terapia se favorecen elementos sensomotóricos. Sobre todo el tiempo que los niños pasan en el agua es muy excitante para sus sentidos.
  • Por lo demás, la confrontación con el delfín hace posibles múltiples experiencias sensoriales. Por ejemplo, al mantener contacto con los pies y manos simultáneamente se desarrollan estimulaciones sensoriales innumerables. El sol, el viento, el agua, los ruidos y olores, todo este conjunto provoca estimulación en el niño.
  • Dado que mediante el TAD también se trata de disminuir los miedos, depresiones, agresiones y trastornos de comunicación, es este tipo de actuación que combina la terapia síquica y de movimiento un factor positivo, como también lo puede ser la terapia hípica y la danza.
  • Mediante la terapia asistida por delfines se pretende ganar la confianza del niño mejorando su atención a efectos de que ésta sea mejor aprovechada al igual que otros tipos de terapia que esté recibiendo el paciente.
  • Primero se trata de ganar la confianza, después aumentar la atención, la motivación y la predisposición al aprendizaje. Después de la terapia asistida por delfines los niños actúan y se comunican mejor.
  • El delfín ejerce una fuerza de atracción muy especial sobre el ser humano. La sonrisa del delfín nos resulta a todos una gran muestra de simpatía. Esta expresión es cierta ya que el delfín realmente tiene una predisposición positiva hacia el ser humano y es por este motivo por el que nosotros realizamos nuestra terapia con ellos.
  • Esta relación positiva es lo que nosotros desarrollamos de forma totalmente natural y espontánea, produciéndose una actuación de alegría intrínseca del delfín junto a su fuerte atracción hacia los seres humanos. Ellos deciden por si mismos si quieren jugar con los niños o interactuar con ellos.
  • Podemos decir que existe sinceridad en cada acto del delfín ya que él no espera ningún premio ante esta actuación, simplemente quiere jugar, no hay compromiso ni obligación; el delfín no espera recibir ningún premio a excepción del cariño y apoyo del niño, lo que contribuye a que en el ser humano se despierte una sensación de autoestima.

¿Para qué enfermedades es especialmente propicia o aplicable la terapia con delfines?

Autismo, síndrome de Down, síndrome de Rett, parálisis cerebral, enfermedades terminales, personas con trastornos emocionales y síquicos, legasténicos, espina bífida, alteración del habla y de la vista, distrofia muscular...

Contraindicadas están todas las enfermedades contagiosas, esquizofrenia en estado de crisis, epilepsia en estado de crisis, heridas abiertas...

Es importante que el niño no tenga miedo al agua o a estar con personas extrañas. También es importante el hecho de que el niño pueda tragar y pueda controlar la posición de la cabeza.

El efecto del agua sobre los seres humanos es relajante y por lo tanto actúa inmediatamente sobre la psiquis y el cuerpo. La fuerza ascensional proporciona una aparente sensación de pérdida de peso del cuerpo en el agua, por lo que nos hace sentir liberados de la atracción gravitatoria lo que provoca un estado de paz y bienestar.

Como consecuencia, la presión del agua sobre nuestro cuerpo produce un desplazamiento del volumen sanguíneo de todos los vasos sanguíneos superficiales en el torso, lo que mejora el rendimiento del bombeo del corazón bajando la frecuencia cardiaca, por lo que el corazón trabaja más relajado.

La presión del agua tiene también un efecto revigorizante sobre la musculatura respiratoria. El agua también puede reestablecer el equilibrio del sistema nervioso en tanto que elimina o mitiga miedos y evita la tensión nerviosa.

La terapia asistida por delfines combina todos los efectos positivos del agua sobre el organismo con distintos tipos de formas y movimientos.

En Mundomar observamos como niños miedosos o interactivos se tranquilizan y relajan en el agua, ya que ésta les proporciona una sensación de tranquilidad y silencio.

La infraestructura es otro de los elementos que cabe destacar por su importancia en el tratamiento terapéutico con delfines.

Debe haber un grupo sólido de personas que respalde y apoye esta actividad, solamente así se pueden evidenciar éxitos que los niños, sus familias y todos los colaboradores de la instalación esperan. Los entrenadores que diariamente trabajan con los delfines conocen de estas circunstancias especiales, ya que no hay que olvidar que cualquier mínima influencia del exterior durante la terapia puede tener consecuencias negativas.

El carácter tranquilo del delfín es condición sin ecuanon. Generalmente trabajamos con delfines hembra durante el tratamiento. En Mundomar además, el marco en el que se desarrolla la terapia ayudar a que los niños jueguen con la fantasía que les hace estar cerca de un entorno de aventura.

Todos en Mundomar sabemos que una piscina con unas cualidades óptimas de agua y elementos de su entorno es necesaria para garantizar la seguridad y la salud del niño. Todos los colaboradores en nuestro parque estamos en esta situación tan especial y somos conscientes de las necesidades elementales de los niños que acuden a terapia, ofreciendo en todo momento nuestra ayuda porque nada es más satisfactorio para un equipo que lograr a través de una colaboración eficiente llegar a la meta deseada.

La Fundación Aqualandia-Mundomar comenzó en otoño de 2001 con las sesiones de terapia ante la demanda de familias para realizar esta actividad.

Familias distribuidas en diferentes localidades españolas, se desplazaron al parque de animales marinos Mundomar para compartir con nosotros esta experiencia.

El equipo humano esta formado por un especialista y nuestros delfines.

Antes del inicio de cada sesión, existe un conocimiento de cada niño, no sólo de carácter personal sino también médico. Las familias presentan, bajo solicitud del especialista, un informe médico que detalla las características particulares de cada caso, porque cada caso es diferente y como tal debe ser tratado.

Las diferentes experiencias que hemos vivido han sido maravillosas y gratificantes. Los comentarios de las familias así lo demuestran.

A las familias se les aconseja tomar fotografías o grabar los programas, a fin de que a su término puedan mostrar las imágenes al niño que tendrá en su recuerdo los momentos pasados junto a los delfines.

Nuestro deseo es que una vez vívida la experiencia cada niño tenga la opción de repetir la misma pasado un periodo de tiempo.

El desarrollo de la terapia

Hay distintas posibilidades de conformar la terapia asistida por delfines. El tipo que se ha evidenciado como más exitoso y que desarrollamos desde la Fundación Aqualandia-Mundomar es el siguiente.

Una vez analizados los antecedentes médicos del niño, se establecen los puntos importantes del tratamiento como pueden ser la mejora de la motricidad o del lenguaje.

Los adelantos logrados durante el tratamiento con delfines se documentan paso a paso y se valoran al finalizar el mismo. Al finalizar la sesión se hace una recopilación acerca del desarrollo y resultado de la misma.

La sesión de terapia dura 30 minutos. La primera y segunda sesiones son necesarias para la adaptación a nuevas impresiones sensoriales tales como el ambiente circundante, los ruidos, olores, etc. todo aquello a lo que deben ir acostumbrándose.

Frecuentemente los niños en su primer día ni siquiera están en el agua. Se desplazan por el delfinario o se sientan en el borde de la piscina. Así se van acostumbrando y del mismo modo los delfines empiezan a conocer a un nuevo compañero de juegos. La confianza entre paciente y terapeuta se fortalece en esta primera fase.

Los días posteriores el niño entra en el agua para interactuar con los delfines y lograr a través de la emisión de ondas ultrasónicas que llegue a un estado similar al de la meditación. A través de esta acción se producen en el cerebro ondas similares a las producidas poco antes de dormirse y que podrían llegar a ser calculadas.

Es en este estado cuando la persona está más predispuesta a la capacidad de aprendizaje y a la recepción. Este estado es el que usamos para realizar con el niño ejercicios a efecto de fortalecer sus puntos débiles.

Después de realizar los ejercicios, el niño volverá a interactuar con los delfines, es como un premio por el esfuerzo realizado.

El diálogo con los padres es fluido antes y después de cada sesión.

Desde la Fundación Aqualandia-Mundomar deseamos lograr que la opinión pública tome conocimiento acerca de los efectos beneficiosos de esta terapia y su efecto positivo sobre el ser humano. Queremos mejorar la calidad de vida de nuestros participantes.

Queremos destacar el importante papel que el delfín desarrolla en la terapia del ser humano.

Queremos agotar todas las vías para que la terapia asistida por delfines sea accesible a aquellas personas que estén necesitadas de ella.

La terapia asistida con animales no puede lograr milagros. Debe ser usada como terapia de apoyo conjuntamente con otras terapias.

El éxito de esta terapia se basa principalmente en la forma y modo en que la terapia se ejecuta.

La terapia asistida por delfines es una terapia total ya que agrupa la terapia psicomotriz, la terapia del agua, la terapia familiar y la terapia asistida con animales.

Evaluación del programa de delfinoterapia

Desde que la Fundación Aqualandia-Mundomar inició el desarrollo de los programas de delfinoterapia en 2001, han participado más de 1.900 niños con diferentes patologías:

Desórdenes psicomotrices sin diagnóstico específico, parálisis cerebral, autismo, Post operatorios de tumor cerebral, Síndrome de Down, Tetrapéjiclos, Hemipléjicos, depresión, hidrocéfalos, espina bífida, niños hiperactivos, atrofia columna vertebral, enfermedades cerebrales, otros síndromes sin determinar...

Desde la Fundación hacemos un seguimiento de cada caso a través de un cuestionario post-terapéutico que las familias, médicos, pedagogos o terapeutas de cada niño, cumplimentan con detalles de su conducta.

A través de este cuestionario, podemos evaluar los cambios en el niño durante y después de la terapia en un periodo de un año.

Este cuestionario incluye preguntas relativas a diferentes aspectos del niño, tanto de carácter físico como de comportamiento.

Algunas de las preguntas de este cuestionario son:

¿Han observado algún cambio en el niño relativo a estos aspectos?

1. En su relación con los animales.

2. En su relación con el agua.

3. En su capacidad de atención y concentración.

4. En su forma de caminar.

5. En el contacto visual con su interlocutor.

6. En relación a sus agresiones personales.

7. En relación a sus agresiones con otras personas.

8. En su relación con los demás.

9. En su forma de reaccionar al escuchar su nombre.

10. En su patología.

Conclusión

La complicidad del delfín para desarrollar programas de delfinoterapia se basa en la positiva relación que tienen los delfines hacia los humanos; la alegría que muestran estos animales por el contacto con las personas; la complejidad de su comportamiento y su habilidad para aprender.

El delfín parece ser el responsable de los diferentes cambios positivos en los niños, especialmente en aspectos como conseguir una mayor atención y concentración y también obtener una mejoría en el contacto social entre el niño y su entorno.

Con la delfinoterapia ayudamos a mejorar la calidad de vida de todos estos niños.

Para participar en éste programa, imprime el questionario y mandelo a Mundomar.

Fotos de terapia

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